Marcas, disonancia cognitiva y credibilidad

 

Dedicado a Carlos Zinni Mulero

 

Esta escena es real:

Yo: (mirando en youtube un anuncio de coca cola)

Él (Carlos, un niño de 10  años): No se cómo te gusta eso. A ellos tú no les  importas. La Coca  Cola es mala y aun así te la venden.

 

Mi primera reacción fue desviar la mirada del ordenador, observar la mirada directa y serena de quien habla desde el convencimiento,  desde su “verdad desnuda” y sin prejuicios… Más allá  de la  conversación posterior con ese hombrecito con el que comparto mi vida, la  situación antes descrita fue lo suficientemente reveladora para mí como para plantearme una reflexión en torno a la credibilidad de las marcas hoy en día (de las comerciales y , por extensión, de las profesionales/personales).

¿Puede una mente de diez años haber generado un criterio  no manipulable por los mejores publicistas del mundo?, ¿Serán los futuros consumidores y decisores de compra mucho más exigentes con las marcas? ¿tienen acceso a tanta información que invalida cualquier mensaje “emocional” y altamente elaborado cómo el  anuncio publicitario que yo miraba?…. ¿Cómo van a reaccionar las marcas ante potenciales clientes que no aceptan la disonancia cognitiva, que tienen un acceso ilimitado a fuentes de información, opiniones de otros consumidores, foros,  expertos, científicos,…?, ¿Quedará  resquicio alguno  para la publicidad “engañosa”?

 La respuesta más contundente es que sólo nos queda la autenticidad y la coherencia con los valores que las marcas defienden.

 ¿Y las marcas profesionales? ¿Es creíble nuestro mensaje cuando en un solo click alguien puede tener un retrato de lo que en realidad somos y hacemos?, ¿de lo que otros dicen de nosotros?,  ¿Será que ya la ausencia de noticias, deja de ser una buena noticia?, ¿Qué ocurre cuando llega la hora de la verdad y nuestra actuación no se corresponde con lo que hemos “vendido” en nuestra particular campaña publicitaria?

Siempre he dicho que el vínculo más potente que establecemos con los demás es la confianza. Una marca es un “marchamo de confianza” y ésta se cimenta en  la credibilidad. La primera pregunta que hemos de respondernos con absoluta sinceridad es : ¿pueden  creer en mí? Así sabremos si somos dignos de confianza.

  • Somos creíbles cuando actuamos desde la verdad y la sinceridad. Esto es lo que soy, esto es lo que ofrezco, estas son mis credenciales, esto es lo que dicen otros de mí (de verdad). Soy vulnerable, me equivoco, puedo no estar a la altura de tus expectativas, pero mi intención sí que lo está.

 

  • Somos creíbles cuando nos conocemos, nos reconocemos y aceptamos en su totalidad. No aspiramos a ser marcas perfectas, queremos ser marcas auténticas.

 

  • Somos creíbles cuando trabajamos por mejorar día a día. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos o, en caso contrario,  aceptamos que no podemos hacerlo.

 

  • Somos creíbles cuando superamos la adicción a la aprobación de los demás. Cuando aceptamos que nuestra marca no gustará a todos (ya ves, ni la Coca Cola lo consigue) y nos concentramos en ser  excelentes para los que nos aceptan y nos quieren como somos.

 

  • Somos creíbles cuando aceptamos nuestras emociones, las integramos, no las juzgamos y nos hacemos responsables de como actuamos en consecuencia.

 

  • Somos creíbles cuando actuamos en coherencia con nuestros valores. (“Solo el necio confunde valor y precio” Antonio Machado). Lo valores no tienen precio.

 

  • Somos creíbles cuando no criticamos a los otros. Cuando respetamos la opinión de los demás y rechazamos frontalmente y de cara lo que no nos gusta.

  

  • Somos creíbles cuando reconocemos nuestros errores, pedimos disculpas y nos “hacemos cargo”.
  • Somos creíbles cuando CREAMOS, aprendiendo de los demás pero no siendo meros imitadores, aportando desde nuestra esencia única y diferencial.

 

  • Somos creíbles cuando CUMPLIMOS  una y otra vez nuestra promesa de valor.

Solo si creo en ti, confiaré en tí

 

 

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4 Comments

  1. Nelson PerdomoNo aspiramos a ser marcas perfectas, queremos ser marcas auténticas.

    Mi parte favorita: “No aspiramos a ser marcas perfectas, queremos ser marcas auténticas.” Saludos!

  2. Nelson PerdomoNo aspiramos a ser marcas perfectas, queremos ser marcas auténticas.

    Mi parte favorita: “No aspiramos a ser marcas perfectas, queremos ser marcas auténticas.” Saludos!

  3. El mundo de antes ya no sirve: ni las viejas estructuras políticas, ni los intentos de engaño incluso subliminales por parte de las grandes empresas. Todo está saliendo a la superficie y a la luz de una manera clara y muy profunda. Los niños y las generaciones ya no pueden ser “programados” como antes, ni siquiera nosotros aceptamos ya la programación mental con que hemos vivido hasta ahora. Esa es la tarea. Los adultos lo tenemos un poco más duro, pero en el fondo sabemos que la vida nos empuja a ello. Y ese, al fin y al cabo, va a ser nuestro éxito. Gracias Cristina por aportar tu gran valor!.

  4. El mundo de antes ya no sirve: ni las viejas estructuras políticas, ni los intentos de engaño incluso subliminales por parte de las grandes empresas. Todo está saliendo a la superficie y a la luz de una manera clara y muy profunda. Los niños y las generaciones ya no pueden ser “programados” como antes, ni siquiera nosotros aceptamos ya la programación mental con que hemos vivido hasta ahora. Esa es la tarea. Los adultos lo tenemos un poco más duro, pero en el fondo sabemos que la vida nos empuja a ello. Y ese, al fin y al cabo, va a ser nuestro éxito. Gracias Cristina por aportar tu gran valor!.

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