circulo

La marca personal en el “círculo” del talento: las personas en el centro  

Hace unos días impartí una charla en el  Círculo de Economía de Alicante bajo el título ¿Se puede ganar la batalla por el talento? https://www.youtube.com/watch?v=U8MtkCndeDQ&feature=youtu.be

 Durante la exposición di argumentos con datos sobre una realidad que se enmarca bajo el nombre de “escasez de talento” cuyas conclusión  más paradójica es que a pesar de tener unas altas tasas de desempleo  las empresas españolas, al igual que las de  otros muchos países, tienen dificultades para  encontrar a los profesionales que necesitan para cubrir su necesidades actuales y futuras.

Hablamos también de cómo podían hacer las empresas para atraer, fidelizar, desarrollar y desvincular a las personas  a lo largo de lo que se conoce como el ciclo del talento. De otro lado también hablamos de  como los profesionales pueden y deben transitar a lo largo de este ciclo, que como más tarde defenderé puede ser hoy día más  un “círculo virtuoso del talento”  que un ciclo con principio y final unívocos.

¿Qué papel juega la marca personal  en este ciclo (círculo del talento) y, sobre todo, que beneficios se  obtienen por el hecho de haber trabajado esa marca con éxito? Sin duda, muchos y relevantes en cada una de estas fases que enumeraré a continuación:

  1. Atracción (selección). Los profesionales con marca rara vez se enfrentan a procesos de selección masivos, no son un CV más entre centenares que optan a una oferta de empleo. El profesional con marca ha trabajado de modo activo y consciente una visibilidad que le permite ser conocido por medios alternativos y de mucho más valor que dos hojas de negro sobre blanco por una sola cara. Es posible, que el candidato con marca llegue por otros canales a “oídos” de la empresa, a menudo por recomendaciones más o menos directas de otras empresas o clientes que lo validan como un profesional de valor, publicaciones, blogs, vídeos, intervenciones en distintos foros…

 

  1. En un proceso de selección un profesional con marca negocia en plano de igualdad con una empresa. El contrato es de “empleabilidad” para el profesional con marca, y para la empresa supone el valor añadido de contar con un profesional valioso que además goza de una buena reputación y reconocimiento por sí mismo. Es la sinergia ganadora o doble vínculo de la confianza que se establece hacia la marca corporativa y hacia el profesional que a ella se vincula.

 

 

  1. Fidelización (desarrollo). El profesional con marca exige del puesto que le permita crecer y desarrollarse y, esta disposición, beneficia sin duda a las empresas que invierten en talento porque los empleados acogen con buen grado todas las herramientas de formación y desarrollo que la empresa pone a su disposición. Es más, el profesional con marca no espera solo que la empresa sea su proveedor de formación, él o ella tienen su propio plan formativo más o menos alineado con las necesidades de la empresa pero casi siempre enriquecedor para ambos.

 

  1. Desvinculación. Cuando el proyecto finaliza o la relación que nos une EN ESE MOMENTO ya no es fructífera para una o las dos partes, el profesional con marca, que tiene un valor por sí mismo, se encuentra en mejor disposición para afrontar el reto de encontrar un nuevo proyecto, frente al profesional cuya identidad ha quedado durante años escondida detrás de la marca corporativa.

 

 

Pero este ciclo, puede no acabar aquí. El talento no puede ni debe retenerse. En un modelo, YO SL el talento es libre, y esa es su mayor virtud, porque en la apuesta decidida por un proyecto empresarial elegido desde la libertad el profesional dará lo mejor de sí mismo o se marchará… ¿temporalmente? Es posible o seguirá vinculado a la empresa desde otra posición: partner, consultor externo…

 

Hace unos días escuché en una conferencia decir a un director de RRHH de una joven empresa de éxito en Alicante, que a veces, los empleados se van, se forman durante varios meses fuera de España y cuando regresan vuelven a tener un hueco en la organización. Para ellos el concepto de retención no existe desde el principio y la gente goza de la libertad de marcharse  y también, si el proyecto lo permite, de retornar para ofrecer nuevo valor a la compañía.

 

Por tanto, es posible hablar de un círculo más que de un ciclo entre talento personal y empresarial,  un círculo virtuoso que se retroalimenta gracias al valor y prestigio de ambas y que tiene su impacto más directo en ellos mismo y  en ¡los clientes!.

 

Posted in BLOG and tagged , , , .