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‘Employer Branding’ y la sofisticación del Talento

Employer branding  y la sofisticación del talento

“La simplicidad es la máxima sofisticación” Leonardo Da Vinci

 

De un modo muy operativo podría decirse que el objetivo último de cualquier estrategia de ‘employer branding’ es la de crear una lugar  atractivo para trabajar  y  ser  considerado por el talento objetivo como preferido frente a otras propuestas profesionales. Al final, convertirse en LA OPCIÓN del mejor talento, que  una excelente marca personal quiera unirse a nuestra gran marca empleadora.

Según un reciente estudio de la consultora internacional ManpowerGroup sobre los Líderes Millenials, las prioridades del líder millenial se enfocan en crear un buen lugar donde trabajar (87%), desarrollar a sus equipos (82%) y mejorar continuamente (73%).

Estos datos demuestran la mayor sensibilidad de esta nueva generación de líderes respecto a la necesidad de  satisfacer las necesidades de un mercado de talento que se vuelve más exigente, que negocia en mayores condiciones de igualdad con las empresas, que puede disponer de muchísima información acerca de cómo hacen las cosas las compañías desde dentro (o sea, su cultura) y si ello es coherente con la imagen que comunican hacia el exterior, que contacta  directamente con empleados para obtener información de primera mano sobre la realidad  del día a día en la empresa… En definitiva un Talento que, al igual que el cliente, se sofistica cada día más y espera, desde el minuto cero de la verdad, vivir una experiencia diferencial respecto de la marca empleadora.

Vamos a ver cinco aspectos clave que pueden dar respuesta a esta necesidad creciente por parte de las empresas de conectar con el talento y seducirlo en este entorno de escasez de talento, nuevas generaciones con diferentes prioridades y demandas, diversidad cultural y con más información que nunca respecto a lo que significa realmente trabajar en una empresa mucho antes de entrar a trabajar en ella.

 

  1. El liderazgo.- Según el estudio referido anteriormente “El estilo de liderazgo de los milenial es un liderazgo más humanista, centrado en las personas y en el desarrollo de las competencias” Este estilo de liderazgo es, además, aquel que estas nuevas generaciones esperan encontrar cuando llegan a una empresa (además de ser abrazado por las generaciones anteriores  – X y  babyboomers – que también están modificando la visión sobre lo que es ser un auténtico líder en este nuevo entorno laboral). Por tanto, una buena marca de liderazgo (el estilo de liderazgo  que es reconocido más allá de las paredes de la empresa y se convierte en un factor atractivo)  y unos CEOs y directivos que cuenten con una marca personal  poderosa, son, sin duda, el pilar más sólido sobre el que diseñar y construir  la marca empleadora de una empresa.

El talento “sofisticado” quiere conocer a los líderes de las empresas para las que podrían trabajar, así como el estilo o modelo de liderazgo de la compañía. Ahora, a través de las redes sociales puede hacerlo. ¿Están los líderes en las RRSS? ¿Muestran estos líderes su modelo o estilo de liderazgo en eventos, escuelas de formación…?

 

  1. La cultura. Se deriva del punto anterior. ¿Qué diferencia en esencia a dos empresas del mismo sector, tamaño y nivel de facturación aproximado? Su cultura, esto es, su forma de hacer las cosas. Algo así como su personalidad. La cultura parte de los valores de la empresa y se expresa, a través, de los comportamientos efectivos que se derivan de ellos. Está demostrado que la fidelización  y el compromiso de los empleados está estrechamente relacionado con la alineación de valores y con la coherencia con la que estos son vivenciados en el día a día.

 

El talento “sofisticado” pregunta  a los empleados actuales por estas cuestiones antes de tomar la decisión de incorporarse a una empresa.

Como empresa; ¿Sabemos lo que dicen los empleados de nosotros en las RRSS? ¿Hemos identificado a nuestros mejores embajadores y hemos potenciado que  actúen como portavoces de nuestra marca corporativa? ¿Tenemos una marca humana?

 

  1. ‘Candidate Journey’. Determinar los momentos de la verdad clave en relación con nuestra marca empleadora es clave. Estos tres son esenciales para disponer de una reputación positiva  cómo lugar para trabajar; primero, toda la información disponible de la empresa en medios sociales e internet así como la redacción de las ofertas y la forma de acercamiento al talento; segundo, el trato al  candidato durante todo el proceso de selección (primer contacto, entrevista, post-entrevista…), tercero; el proceso de ‘on boarding’ en caso de ser seleccionado.

 

El  talento “sofisticado” busca de manera activa información de la empresa antes de inscribirse o interesarse por una oferta de empleo, es sensible a todo lo que ocurre durante el proceso de selección y genera ya una imagen más clara acerca de la empresa durante esta fase. Finalmente, el proceso de ‘on boarding’ disminuirá, mantendrá o superará las expectativas respecto a lo que va a significar trabajar en la nueva empresa.

Como empresa; ¿Quién es el profesional encargado de desarrollar el plan de comunicación de nuestra marca empleadora? ¿Disponemos de una PVT (Propuesta de Valor al Talento)  clara y la estamos comunicando?  ¿Hemos definido nuestro ‘candidate journey’ y valoramos posteriormente la experiencia de los candidatos?…

 

  1. Empresa saludable. ¿Cuidamos el talento una vez que se incorpora a nuestra compañía? La salud y la felicidad son productivas según numerosos estudios, las personas motivadas son más creativas… En definitiva, no se trata de trabajar más sino de trabajar mejor.

El talento “sofisticado” valora que la empresa  vele por el bienestar de  las personas y les ofrezcan opciones para mantener hábitos saludables  y estilos de vida sostenibles. ¿Zonas de relax? ¿Gimnasio? ¿Asesoramiento de expertos en nutrición, deporte, salud emocional…?

 

  1. Transformación cultural – digital. Todas las empresas y modelos de negocio actuales están afectados por la digitalización en algún nivel y ello obliga a revisar nuestra forma de competir en el mercado y cómo integrar la tecnología para ser más eficientes y mejorar la experiencia del usuario o cliente.

El talento “sofisticado” es nativo digital o usa la tecnología para múltiples actividades diarias (incluidas gran parte de las actividades que tienen que ver con el trabajo y, además les permiten  realizar sus funciones de una manera más flexible  y más eficiente.

Las empresas más atractivas para trabajar son empresas inmersas en estos cambios, que están llevando a cabo una transformación que se centra en las personas y no solo en la incorporación de nueva tecnología. Son las empresas  innovadoras, creativas  y que sitúan a las personas en el centro de su estrategia de transformación (colaboradores, clientes, proveedores).

Como empresa: ¿Somos conscientes de cómo la tecnología y la digitalización afecta a nuestro negocio? ¿Qué decisiones estamos tomando al respecto? ¿Proyectamos una imagen de empresa que evoluciona e innova? ¿Estamos facilitando la vida a nuestros empleados gracias a la tecnología?

 

Quizá pueda parecer que se trata de un proceso muy complejo, pero como reza la cita del inicio del post “La simplicidad es la máxima sofisticación”. Quizá porque ese talento sofisticado solo espera y desea una cosa: SER RESPETADO Y ESCUCHADO, lo que siempre hemos esperado y lo que las próximas generaciones seguirán demandando.

 

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