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Ante el vértigo laboral, Marca Personal

Post dedicado a gente valiente

Gracias , Tomas E.

Hace tiempo que  parte de los clientes que acuden a mí con el propósito de empezar a “crear” su marca personal son profesionales contratados por cuenta ajena. Se trata de persona que llevan periodos más o menos largos en una empresa determinada y ven, no sin grandes dosis de incertidumbre, que la etapa de estabilidad laboral llega a su fin en un futuro inminente.

Se trata de profesionales ‘senior’, con una dilatada experiencia en un área de conocimiento muy sectorizada por el mercado en el que opera la empresa  a la que pertenecen.

Esta semana precisamente, y después de un año desde que iniciamos su proyecto de marca, uno de mis clientes me  daba la esperada noticia de su salida de la compañía. Estaba tranquilo, incluso diría que liberado, pero fundamentalmente, estaba seguro,  firmemente convencido de que el trabajo realizado durante este año para “reposicionarse” en el mercado y ampliar su visibilidad le garantiza que esta nueva etapa, que ahora inicia, no es  un salto al abismo (tal y como él textualmente lo había definido) sino como  una renovada oportunidad para  crecer profesionalmente y aportar valor en un nuevo proyecto.

Adoptar esta nueva perspectiva, moverse en el terreno de la certeza en medio de la incertidumbre, saltar de la “Pecera” que nos ha mantenido en un ilusorio estado previsible y seguro, requiere de unos pasos concretos que se trabajan en  la Consultoría de Marca Personal. Todos ellos, a modo de red, nos permiten amortiguar la sensación de vértigo que supone la salida de una empresa después de muchos años unido a ella, no solo por lazos contractuales, sino muchas veces afectivos, de pertenencia y de identificación plena con ella. Como si fuera de ella nuestro valor profesional se diluyera, no solo abandonamos el puesto, sino que con él se pierde gran parte de lo que “somos” profesionalmente.

Un resumen de estos pasos, necesarios para anticiparnos y prepararnos para el gran salto son:

  1. Toma de conciencia y cambio de perspectiva. Habitualmente tras la negación o la postergación llega una toma de conciencia clara de que el fin se acerca. Cuando esto es asumido, es preciso entonces, trabajar en un cambio de perspectiva que nos permite adaptarnos a la dinámica actual del mercado laboral. Como muy bien nos enseña el experto en Estrategia y Marca Personal, Andrés Pérez Ortega, recogiendo lo que ya apuntaba Tom Peters en 1997, “Ahora todos somos proveedores de servicios. Debemos actuar como una YO, SL.” Desde este lugar, es fácil entender que nos compete a nosotros tomar las riendas de nuestra vida laboral y que el valor de esta nueva YO, SL vendrá determinada por la Marca unida a ella, nuestra marca personal.

 

  1. Reposicionamiento. Entender la nueva dinámica del mercado laboral es también conocer las competencias más demandadas, los nuevos entornos y modelos de negocio, nichos de mercado, tendencias. A partir de ahí, empieza un proceso de actualización profesional que suele incluir formación, entrenamiento en habilidades, manejo de nuevas tecnologías, competencias digitales… Este proceso requiere tiempo, por tanto, es esencial  ser proactivos  y anticiparnos lo máximo posible para estar preparados llegado el momento. Como consecuencia de este proceso, es fácil articular nuestra Propuesta de Valor actual  dirigida hacia un público objetivo determinado. Esta propuesta será una  conjunción de nuestras fortalezas desarrolladas  a lo largo de los años de experiencia previa y su actualización derivada del proceso de reciclaje y, en algunos casos, reinvención.

3. El tercer paso, el más identificado con el concepto de Marca Personal propiamente dicho, tiene un objetivo muy claro e imprescindible; aumentar nuestra red de contactos profesionales a través de una mayor visibilidad. Es habitual en las circunstancias descritas al inicio de este artículo, que los profesionales cuenten, al principio del proceso, con una red de contactos escasa o muy vinculada a la empresa o sector en el que han estado. Es por ello que abrir el abanico de posibilidades requiere de tejer una red mucho más amplia de contactos. En este momento el apoyo de los medios digitales, en concreto las Redes Sociales, son fundamentales. Expandir y difundir nuestro valor mucho más allá del entorno físico, ofrecer nuestros servicios aprovechando  las tecnologías y los nuevos modelos de negocio  impulsados por aquellas… son el tipo de nuevas oportunidades a las que debemos abrirnos.

La gran mayoría de profesionales que transitan este camino advierten que sus posibilidades de evolución profesional van mucho más allá de  incorporarse a una nueva empresa (habitualmente del mismo sector), que es posible combinar diferentes actividades que resultan mucho más enriquecedoras,  y que incluso, aceptar un nuevo reto en otra compañía no siempre supone el abandono de otras actividades profesionales  (formación, consultoría, proyectos colaborativos…).

En definitiva, el vértigo laboral, sobre todo ante  un cambio que no habíamos experimentado con anterioridad, encuentra en la Marca Personal  su mejor aliado. No somos la marca corporativa a la que hemos pertenecido, no somos el puesto que se refleja en nuestra tarjeta de visita… Somos todo aquello que se va con nosotros el día que cerramos definitivamente la puerta de nuestro despacho. ¡Créeme que la huella que dejas en los demás, es personal e intransferible! Fin de una etapa,  bienvenido/a  a tu Marca Personal.

 

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